Pausas activas para empresas de la minería: cuando moverse ya no es suficiente
Estefanía Rojas, Fundadora Centro Armony.
Desde su profesión de ingeniero comercial comenzó su búsqueda hacia el equilibrio del cuerpo y mente. Según relató, todo se gestó en un viaje a Macchu Picchu donde conectó con la “Pachamama” y decidió capacitarse en el rubro de los masajes terapeúticos e instalarse en la correcta formalidad con Centro Armony. Han sido 5 años de aprendizaje ininterrumpido, que la han llevado desde la cosmetología y estética corporal al planteamiento de terapias combinadas para recuperar energía y prevenir enfermedades laborales para las empresas.
Ha sido un camino de permanentes retos y estudios, que hoy la llevan a participar en “Exponor 2026” como parte del Programa de Difusión Tecnológica de Comité Corfo Antofagasta, que es desarrollado por la consultora Kido Pro, donde destacó por su constancia, llegando a ser una de las mejores evaluadas en el proceso de selección. Su idea de pausas activas y terapias complementarias muestra una metodología aplicable en terreno, como beneficios que van desde el aumento de la productividad, rendimiento y prevención de accidentes.
“En la industria minera, las pausas activas se han consolidado como una práctica habitual para enfrentar el desgaste físico de la jornada laboral. Sin embargo, el escenario actual evidencia una realidad más compleja: el aumento del estrés crónico, la fatiga mental y el burnout en los equipos exige una evolución en la forma de abordar el bienestar. El problema ya no es sólo físico”, explicó.
Según cuenta Estefanía, gran parte del desgaste laboral responde a una sobrecarga del sistema nervioso, generada por la presión operativa y los turnos extensos: “esta exigencia sostenida impacta en la toma de decisiones, incrementa la probabilidad de errores y eleva los riesgos operacionales. En industrias críticas como la minería, esto incide de manera directa en la productividad y en la seguridad de los equipos”.
En este contexto, Centro Armony detectó la necesidad de llevar experiencias de relajación al entorno laboral, desarrollando pausas de bienestar diseñadas para responder a las exigencias reales de las empresas. “Estas pausas integran: Masoterapia y/o limpiezas faciales, aromaterapia, cromoterapia y espacios guiados de relajación, orientadas a disminuir el estrés y favorecer un descanso profundo dentro del entorno laboral”, derribando el paradigma que estas prácticas son solo para mejorar el aspecto físico, lo cual también hacen, ampliándose al uso medicinal para empresas.
“Su implementación permite optimizar el desempeño operativo al reducir la fatiga acumulada, mejorar la capacidad de respuesta y sostener niveles adecuados de concentración en contextos de alta exigencia. En este escenario, el bienestar deja de ser una acción complementaria y pasa a integrarse directamente en la gestión de la productividad y la seguridad operacional. Porque en minería, donde la exigencia es permanente, moverse ya no es suficiente: los equipos que realmente marcan la diferencia son aquellos que cuentan con instancias reales de recuperación efectiva dentro de su jornada laboral”, expresó la expositora de Exponor 2026, que se ubicará en el Pabellón Molibdeno, stand 1221 de Kido Pro, como una de las ganadoras del Programa Aladas 4.0.