Restex Chile impulsa la reutilización textil y la economía circular desde Antofagasta
Desde talleres de reutilización textil hasta la generación de conciencia ambiental y nuevas oportunidades de emprendimiento, forman parte del plan estratégico de Restex para transformar residuos en valor social, creativo y sostenible. Su directora , Roxana Parra, plantea que la Región de Antofagasta tiene el potencial de convertirse en un referente de innovación circular en el norte del país.
“En regiones como Antofagasta, donde existe una fuerte presencia industrial y minera, creemos que es especialmente importante impulsar iniciativas que conecten a las personas con el cuidado del entorno. La economía circular no solo trata de residuos: también trata de reconstruir hábitos, conciencia y comunidad”, afirmó la reutilizadora textil, que además es tecnóloga médica.
¿Cómo nace la visión de Restex Chile y qué necesidad concreta detectaron en torno a la economía circular dentro de la industria textil y empresarial?
Restex Chile nace el 22 de diciembre de 2023, en respuesta a la falta de instancias para fomentar la reutilización textil. Detectamos que muchas personas querían aportar al cuidado del medio ambiente, pero no sabían cómo empezar. Así, comenzamos realizando intercambios de ropa para darle una segunda vida a prendas que todavía podían seguir siendo útiles y generar experiencias significativas entre las personas.
Nuestra labor se enfocó pronto en enseñar costura básica a hombres y mujeres que desean aprovechar sus residuos textiles domésticos de forma creativa y accesible. Fue una alegría darnos cuenta que estábamos acercando la economía circular al día a día de las personas, enseñando que una prenda olvidada puede transformarse en un bolso, un estuche, una chaqueta intervenida o incluso en una nueva oportunidad personal.
En un contexto donde la sostenibilidad dejó de ser una tendencia para transformarse en una exigencia, ¿qué desafíos observa hoy en las empresas chilenas para avanzar realmente hacia modelos circulares?
Efectivamente, la ley REP fue un antes y un después. Lamentablemente en Chile no se reacciona a no ser que sea una obligación. Sin embargo, creo que para la efectividad de ley REP en Chile, aún falta afinar reglamentos especificos y mejorar incentivos.
Por sobre, todo falta conectar a los cientos de actores que hoy en dia trabajan alrededor de la economía circular. Esto no es una tarea fácil, pero solo así podríamos tener un verdadero ecosistema eficiente.
¿Qué impacto ambiental y social genera la reutilización y valorización de residuos textiles, especialmente en regiones vinculadas a la industria y la minería?
Cada prenda reutilizada es un residuo menos que termina en la basura, pero también es una evidencia de que es posible disminuir el consumo impulsivo y extender la vida útil de los textiles. Las personas logran con la experiencia de un taller conectar con la idea de la reutilización, se logra un momento de reflexión que es valioso y que puede difundir en una familia, lo que tal vez inpacte en hábitos sobre sus residuos.
En regiones como Antofagasta, donde existe una fuerte presencia industrial y minera, creemos que es especialmente importante impulsar iniciativas que conecten a las personas con el cuidado del entorno. La economía circular no solo trata de residuos: también trata de reconstruir hábitos, conciencia y comunidad.
Desde tu experiencia, ¿cómo puede la economía circular transformarse también en una oportunidad de innovación, empleo y nuevos negocios?
La economía circular abre oportunidades porque nos invita a mirar los materiales desde una perspectiva completamente distinta. Lo que antes era considerado “ropa vieja” o “desecho”, hoy puede convertirse en productos únicos, proyectos educativos, emprendimientos y nuevas fuentes de ingreso.
Muchas alumnas y alumnos comienzan reutilizando ropa en sus casas y luego descubren que también pueden crear productos, emprender o incluso enseñar a otros.
Muchas veces las organizaciones hablan de sostenibilidad, pero cuesta aterrizarla en acciones concretas. ¿Qué prácticas o cambios culturales considera fundamentales para que una empresa avance de manera auténtica en esta materia?
Creo que el cambio más importante es entender que la sostenibilidad debe vivirse de manera práctica y cotidiana. No basta con decir que una empresa es sostenible; las personas necesitan ver acciones reales y coherentes. Tal vez haciendo partícipes a los equipos de trabajo buscando ideas para reducir sus residuos. La participación es la clave para motivar a los equipos.
Cuando las organizaciones logran transmitir esa cultura de conciencia y participación, la sostenibilidad deja de ser una obligación y se transforma en algo genuino.
¿Qué rol cumplen hoy las mujeres liderando proyectos de sostenibilidad y economía circular en Chile, y cómo ha sido su experiencia personal encabezando Restex?
Las mujeres están impulsando muchísimos cambios importantes en sostenibilidad, especialmente desde proyectos que conectan comunidad, educación y creatividad.
La energia femenina tiene algo de mágico,
Mujeres lideran iniciativas desde espacios muy cercanos a la emoción de las personas. Una mujer que conecta con amor con alguien logra algo maravilloso que es motivar.
Mi experiencia liderando Restex ha sido profundamente emocional. Hemos creado una espacio seguro donde hombres y mujeres descubren que pueden generar cambios desde sus propios hogares, reutilizando textiles y aprendiendo nuevas habilidades.
Algo que me emociona muchísimo es ver cómo nuestros talleres no solo enseñan costura. También crean confianza, orgullo y sentido de pertenencia. Muchas alumnas llegan pensando que “no son creativas” y terminan sorprendidas de todo lo que son capaces de hacer con sus propias manos.
Ahí entendemos que la economía circular también puede sanar vínculos, fortalecer comunidades y devolverle valor a lo cotidiano.
Mirando el futuro, ¿cómo imagina la evolución de la economía circular en la Región de Antofagasta durante los próximos años y qué oportunidades visualiza particularmente para regiones como Antofagasta?
Creo que Antofagasta tiene un potencial enorme para transformarse en un referente de innovación y economía circular en el norte de Chile. Existe una creciente conciencia ambiental y también muchas personas buscando maneras más responsables de consumir y vivir.
Veo grandes oportunidades en proyectos de educación comunitaria, reutilización textil, y generación de redes colaborativas entre emprendedores, organizaciones y empresas. Sin embargo, se esta haciendo urgente que en la Región exista un centro de reciclaje textil, como Cirkla o Procitex, que reciba residuos textiles no reutilizables, es decir en mal estado. No hay como destinar de manera efectiva estos residuos en Antofagasta.
Contacta a Restex Chile: restexchile.antofagasta@gmail.com
Rol Media se compromete con la responsabilidad social empresarial